Este jueves 18 de septiembre comparece en el Parlament de Catalunya el síndico mayor de la Sindicatura de cuentas en Catalunya. En su informe denunciaba que en 2025 la DGAIA pagó de manera indebida 167 millones de euros. En 2022 fueron 978.
En Aprodeme ya denunciabamos hace años las cuentas de determinadas Fundaciones, pidiendo que se investigara.
La DGAIA saltó por los aires y está ahora en un proceso de reforma, aunque de momento nada ha cambiado: los técnicos de la Administración siguen retirando menores, sin garantías judiciales ni de ningún tipo, despreciando a las familias.

A mi hija Silvia Alegret Garcia, que ahora tiene 24 años, nacida en Catalunya, hija de una familia seria y solvente, jubilados de CaixaBank, ex tutelada por DGAIA, víctima de malos tratos físicos y psíquicos por parte de un individuo, desde que tenía 15 años, por parte de un individuo peruano, 16 años mayor que ella, ahora pretenden quitarle la custodia de su hijo de 2 años para dársela al padre, el citado individuo peruano que tiene antecedentes penales, que estuvo ocupando una vivienda en Cunit (Tarragona) donde cultivaba marihuana, que ha maltratado a mi hija desde que tenía 15 años. La situación es escandalosa, bochornosa e inadmisible. El caso está en manos de los abogados de Barcino Legal. Es un caso absolutamente injusto e inadmisible y demostrativo que pone en evidencia la actitud de la gente de DGAIA. Si pudiesen poner el caso en conocimiento de la asociación de víctimas de DGAIA.
Silvia García Diaz, madre de Silvia Alegret Garcia