Presentación del libro «CENT TRENTA-SIS DIES AL NIU DEL CUCUT» de CENETA PI

 

Os invitamos a la presentación de este libro, una buena ocasión para debatir sobre el Sistema de protección de menores en Catalunya.

El acto tendrá lugar en la librería Alibri, en la calle Balmes 26 de Barcelona (bajando a la izquierda antes de la Gran Vía) el próximo miércoles  7 de octubre de 2015,  a las 19h

La entrada es libre y gratuita

Más información: Ediciones Carena

ceneta

 

Independencia y bienestar social

Estos días pueden verse por las calles de las ciudades catalanas muchas pancartas con el eslogan “Independencia es Bienestar social”. Cataluña tiene todas las competencias esenciales en este ámbito y en la protección de menores, por ejemplo, el sistema deja mucho que desear ya que son cientos las quejas que se hacen y muy graves los errores que nuestra administración comete a diario. No parece que más dinero, si fuera el caso, sea la única solución a todos los males.

La actual consellera de bienestar social, también portavoz del gobierno catalán, podría hacer mucho más sin esperar a la independencia. No hace falta recurrir al engaño para defender la independencia, no sea que obtengamos el efecto contrario al deseado. En el legítimo debate que debe haber nos gustaría no tener que escuchar promesas de quien ha demostrado ya que no puede cumplirlas.

La nueva ley del menor: una oportunidad perdida.

El Congreso ha aprobado, después de varias legislaturas y muchos años, la nueva ley de protección de la infancia. Es una oportunidad perdida porque no se aborda uno de los principales problemas de nuestro sistema. A diferencia de lo que ocurre en los países de nuestro entorno (Italia, Francia, Portugal, Reino Unido…) o más lejanos (Canadá, EEUU, muchos países sudamericanos…), aquí un funcionario, un técnico, puede por la vía estrictamente administrativa declarar el desamparo de un menor y arrancarlo de su familia, llevándolo a un centro u a otra familia.   Sin derecho a la defensa efectiva, sin garantías judiciales de ningún tipo, sin intervención de jueces o fiscales.

El riesgo de arbitrariedad en la toma de decisiones que se basan muchas veces en sospechas, llamadas anónimas, indicios… es muy elevado, y está en la base de la gran cantidad de quejas que las familias hacen ante tanta injusticia.

En Catalunya sólo preocupaba de quién serían las competencias en temas como las adopciones y cosas por el estilo, sin entrar en el fondo del debate. Una pena.

En definitiva, una oportunidad perdida de mejorar un sistema que necesita reformas urgentes.

¿Qué está pasando con nuestros menores?

Publicado en La Vanguardia, 12 de julio de 2015

Estos días están apareciendo en la prensa noticias que afectan a menores: el salvaje maltrato de unos padres a su bebé en Barcelona (que le ha llevado a la muerte), una directora de un centro de Santa Coloma de Gramenet expedientada… Parecen casos aislados e inconexos, pero no lo son. Nuestro sistema de protección ha optado por el asistencialismo antes que por ayudar a las familias y las consecuencias son nefastas.

Esperemos que la reacción ante estos casos no sea, como en el pasado, la de culpabilizar aún más a las familias. Aunque muchos responsables y técnicos de la administración no lo entiendan, las familias no son enemigas. Exigimos que se pongan ya en marcha las medidas necesarias para acabar con tantos errores de nuestro sistema de protección.

Francisco Cárdenas

Leer más: http://www.lavanguardia.com/participacion/cartas/20150712/54433368179/menores-edad.html#ixzz3flVOkDtQ

El ingreso de niños en centros crece a pesar del giro para priorizar el acogimiento familiar

El ingreso de niños en centros crece a pesar del giro para priorizar el acogimiento familiar

(Publicado en Directa, Núm 387, 29 de junio de 2015, www.directa.cat)

Ver original en catalán haciendo clic aquí

Guille Larios / David Bou

 

Según el último informe del Defensor del Pueblo sobre derechos de los niños en Cataluña, publicado en mayo de 2014, hay más de 7.000 personas menores bajo medidas de protección de la DGAIA. De todas ellas, 2.700 se encuentran en los diferentes tipos de centros de protección de niños y adolescentes, aunque también hay un pequeño porcentaje que se ubica en centros de justicia juvenil. Estos centros se clasifican en: centros residenciales de acción educativa (CRAE), centros residenciales de educación intensiva (CREI) y centros de acogida. La DGAIA también dispone de algunos pisos asistidos, que acogen jóvenes de entre 16 y 21 años con el objetivo de facilitar su emancipación.

Según el informe del Síndic, «aunque el carácter prioritario que establece la ley de la acogida familiar, esto no se traduce en el sistema de protección, dado el bajo peso que tiene esta medida de protección en Cataluña y por la tendencia creciente que ha experimentado la acogida residencial durante la última década». En relación con el año 2002, actualmente hay más niños atendidos en el ámbito residencial que en acogimiento familiar. El total de niños bajo tutela de la DGAIA ha pasado de un 30,8% a un 38,5%.

 

Tipo de centros

  • CRAE: son los mayoritarios en Cataluña, 100 centros con cerca de 2.000 plazas. Residen personas menores tuteladas por motivos como, por ejemplo, negligencia del padre o la madre o orfandad. Algunas instalaciones son de titularidad de la misma DGAIA y otros pertenecen a entidades de iniciativa social que han ganado conciertos con la administración pública. Algunos de estos centros son guarderías para todas las edades y otros acogen usuarias de entre 14 y 18 años; algunos hacen separación por género y otros son mixtos.
  • CREI: tratan los problemas de conducta, salud mental o toxicomanías graves. También se les califica de centros terapéuticos. En Cataluña, hay cuatro con cerca de 100 plazas. Estas instala instalaciones han recibido numerosas acusaciones por malos tratos y denuncias de las menores y de las trabajadoras, que consideran que los niños están «excesivamente medicalizados». Centros como Els Castanyers, en Palau de Plegamans, alojan los jóvenes que los equipos técnicos consideran «más conflictivos» y disponen de habitaciones de contención o celdas de aislamiento. Según la DGAIA, «tienen como objetivo dar respuesta educativa y asistencial a estos niños y adolescentes, por lo que disponen de medidas estructurales de protección para la guarda y la educación». Son espacios herméticos donde los niños casi no salen; incluso tienen escueladentro el centro.
  • Centros de acogida: son residenciales para la atención inmediata de menores separadas de su núcleo familiar, a las que se interna para elaborar el diagnóstico de la situación y determinar las medidas a aplicar. Es el primer paso de urgencia durante la tramitación del caso. En este tipo de instalaciones, como Mas Pins y Estrep, es donde encontramos la mayoría de personas menores no acompañados. Posteriormente, deberían ser derivadas hacia otro espacio. Según afirma el Síndic en su informe, el número de niños menores de seis años residentes en centros a la espera de acogida en una familia ajena era de 153. En Cataluña, hay veinte centros de acogida con 554 plazas. También disponen de salas de contención.

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El trastorno del vínculo, un problema afectivo

Para pensar….

“Una fase clave en la vida de los niños adoptados es la adolescencia, que en ellos se suele adelantar a los 9 o 10 años, dos o tres antes de lo que suele ser habitual. Es la etapa en la que se presentan los problemas relacionados con la definición de la identidad y el momento en el que se encuentran buena parte de los chavales adoptados durante los últimos años en España. Si no se han encauzado por entonces los trastornos más graves, la situación puede desembocar en situaciones de fuerte tensión familiar o el fracaso de la adopción en los casos límite.”

Descargar aquí el artículo completo, publicado en El País el 15 de mayo de 2015: La huella del orfanato en los niños adoptados